5 sencillas formas de meditar sin meditar

La guía del meditador que no tiempo de meditar

Conoce estas 5 sencillas formas de meditar sin meditar.
Algunas personas que nunca han meditado pueden pensar que hacerlo es muy difícil, otras pueden creer que no tienen tiempo para hacerlo, algunas imaginan que meditar es cuando están en flor de loto con incienso, un altar, velas y música de fondo.
La realidad es que meditar es mucho más fácil de lo que se cree normalmente.

1. Observa tus pensamientos.

Date cuenta de todos tenemos tren de pensamientos que constantemente vienen a nuestra mente. Tan seguido como lo desees, haz el siguiente ejercicio:
No contestes ningún pensamiento, sólo observa tu pensamiento actual y repite:
“¡Que interesante que esté pensando esto!”
Luego, imagina que envuelves tu pensamiento en una nube y que el viento se lo lleva a tu lado izquierdo. Mantén tu atención en cuál será tu próximo pensamiento.

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2. Sigue el ritmo de tu respiración

Es una de las más poderosas formas de meditación. Ayuda mucho a tomar consciencia del cuerpo.
Simplemente debes observar, sentir y respirar conscientemente.
Sigue el flujo de tu respiración a lo largo de tu cuerpo, y observa cómo tu cuerpo reacciona a ella: observa cómo se inflan tus pulmones, tu abdomen o cualquier otra parte de cuerpo que se mueva mientras respiras. Sólo observa y no hagas nada más. Mantente así el mayor tiempo que puedas.

3. Observa fuera de ti

Mantente quieto un momento, con los ojos cerrados o abiertos, en la posición que se sea más cómoda para ti.
Para empezar simplemente presta atención a todo lo que te rodea y no lo juzgues, no pienses nada acerca de lo que observas, sólo obsérvalo.
Primero presta atención a los detalles en las paredes, el techo y el piso, los objetos de tu habitación, ve muy atentamente cualquier cosa que llame tu atención.
Luego, empieza a poner atención a los sonidos que están presentes. Sé consciente del ruido de fondo que siempre está ahí pero que nunca habías notado.
Simplemente observa todo lo que sucede fuera de ti.
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4. Observa dentro de tu cuerpo

Este tipo de meditación puedes hacerla en reposo o realizando alguna actividad o ejercicio físico. Se trata de dejar a un lado el tren de pensamientos y empezar a tomar consciencia de nuestro cuerpo.
Sin pensar en nada, sólo debes recorrer tu cuerpo y visualizar o imaginar cómo está tu cuerpo por fuera y por dentro.
Para comenzar sólo recorre todo tu cuerpo y observa su posición.
Luego empieza a ver o imaginar tu esqueleto, tus músculos, órganos y endones, observa su movimiento o posición sin juzgar, haz un recorrido de arriba a abajo, por dentro y por fuera y observa cómo están funcionando todos los sistemas de los que tengas consciencia.
Una vez que hayas terminado, si lo deseas, vuelve a empezar.

5. Dar un paseo

Salir a caminar sin tener un destino en mente es una excelente meditación.
Aprovecha cada vez que tengas un tiempo libre y no tengas nada que hacer.
Sal a dar un paseo sin tener ningún destino en mente.
Simplemente sal a observar a las personas, presta atención a la expresión de su rostro y sus actitudes. Observa sin emitir juicio alguno.
Pon especial atención a los ruidos que logres escuchar, y permite que tu escucha se expanda.
Siéntete en paz, sin involucrarte con nada ni con nadie, no califiques nada de lo que veas, escuches o sientas.

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